REALIDAD HOLOGRÁFICA
Nuestro
punto de partida es, nuevamente el experimento de la doble rendija que nos
llevará ahora a una conclusión paradójica: el universo es un enorme holograma.
Como sabemos
en el famoso experimento de Thomas Young, las partículas se comportan de una
manera diferente si las observamos o no. Los científicos llevan dos centurias
preguntándose porqué las partículas se comportan de este modo y cómo es que “saben” que las
estamos observando.
Estas dos
preguntas siguen siendo hasta hoy un misterio sin respuesta a menos que aceptemos
la explicación holográfica.
UN PROGRAMA MUY REAL
El físico Leonard Susskind sostiene que la materia es, en última instancia
información, puntos de una realidad virtual y en un sentido más amplio y
más especulativo sugiere que el Universo entero puede ser
visto como una estructura de información, en última instancia: un
programa informático de dos
dimensiones.
Para sus críticos tal obra de ingeniería
informática supondría un gasto de energía tan enorme que sería imposible de
realizar.
Sin embargo, el filósofo Nick Bostron
pone de relieve que pequeños cambios en el proceso de creación del Universo
podrían haber derivado en un mundo sin seres inteligentes y por otro que
observamos y comprendemos la Realidad que estamos preparados para entender en cada
momento, de donde se deriva que este-sistema-informático
que es nuestro mundo “carga los ficheros” según la parte de la Realidad-virtual que
observemos.
Los prtidarios de esta teoría, argumentan que
frecuentemente se producen defectos o fallos en los archivos, es decir, se producen lo
que los expertos denominan “glichs”: errores en los ficheros mal codificados o dañados, que al ser leídos forman
figuras o imágenes erróneas. En nuestro mundo estos glichs son incongruencias
en nuestra vida cotidiana tales como los famosos déjà vu.



